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Salud · Medicina por cuota para familias

Pediatría concierge: lo que cuesta un médico de familia privado y lo que compra

Un pediatra que coge el teléfono a medianoche, va a casa y coordina a los especialistas cuesta de 3.000 a 15.000 euros al año por niño en Europa. Para las familias que viajan es el mejor dinero del presupuesto de salud. Para las que no, puede ser un lujo.

Pediatría concierge: lo que cuesta un médico de familia privado y lo que compra

Medicina concierge, medicina por cuota, consulta familiar privada: los nombres cambian, el modelo es el mismo. Un médico limita su consulta a unos cientos de pacientes en lugar de a unos miles, cobra una cuota anual por ese privilegio y a cambio ofrece cita el mismo día, visitas a domicilio, acceso directo por teléfono y mensaje, consultas más largas y la coordinación de todo lo demás. Para familias con varios hijos, una niñera, dos casas y muchos viajes, eso elimina lo único que el dinero no suele comprar en medicina: un médico que conoce a toda la familia y coge el teléfono.

Lo que cuesta

En Londres, las cuotas de pediatría privada van de 3.000 a 8.000 libras al año por niño, con tarifas familiares; las consultas de primera línea de Chelsea y Marylebone cobran más. En Zúrich y Ginebra, de 4.000 a 12.000 francos. En Múnich, Hamburgo y Düsseldorf, de 3.000 a 8.000 euros; el sistema privado alemán hace que muchas familias obtengan casi todo el beneficio de una buena Privatpraxis sin cuota. En Marbella y Mallorca, de 2.500 a 6.000 euros, a menudo a través de las clínicas internacionales. En Nueva York, de 10.000 a 40.000 dólares, y las consultas se facturan aparte.

Lo que compra

  • Acceso. Cita hoy, visita a domicilio esta noche y un número de teléfono que funciona desde la villa en agosto.
  • Tiempo. Consultas de cuarenta minutos en lugar de ocho. Un médico que ha leído el historial antes de que usted llegue.
  • Coordinación. Un único médico que pide cita con el traumatólogo, lee el informe, llama a la enfermería del colegio y guarda el registro de vacunas de los tres hijos.
  • Medicina del viajero. Vacunas, consejo antipalúdico y un médico que conoce la clínica de las Maldivas antes de que usted la necesite.
  • Continuidad. El mismo médico desde el nacimiento hasta los dieciocho, que nota el cambio en un niño callado.

Lo que no compra

Mejores resultados en una enfermedad grave. A un niño con leucemia o con un fémur roto lo tratan los mismos especialistas y los mismos hospitales pague la familia una cuota o no; la cuota le lleva antes hasta ellos y le explica lo que han dicho. Tampoco compra un médico que le dé la razón. Los buenos pediatras concierge dicen que no a los antibióticos innecesarios, a las pruebas de imagen innecesarias y a los suplementos innecesarios exactamente igual que sus colegas, y las familias que más los valoran son las que querían un médico y no un servicio.

Cómo elegir

Pregunte a tres familias de confianza. Conozca al médico antes de firmar; va a hablar con esa persona a las dos de la madrugada. Pregunte quién le cubre cuando está fuera, cuántos pacientes acepta, si visita a domicilio y si se coordinará con el colegio. Pregúntele qué opina de las vacunas, del sueño y de las pantallas; quiere respuestas, no un menú. Y pregunte qué pasa en una urgencia: la respuesta debería ser el nombre de un hospital y un plan, no el folleto de la cuota.

El plan detrás del médico

Un pediatra concierge vale lo que valga el plan que acuerden juntos: qué revisiones a qué edad, cuándo se revisan los ojos y los dientes, cuándo cae el reconocimiento deportivo y quién habla a solas con el adolescente. Nuestro plan de salud familiar lo despliega por hijo y por edad para que la primera conversación con el nuevo médico trate de los niños y no del calendario.

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